En una resolución que subraya el impacto económico de la dedicación exclusiva a la familia, la Audiencia Provincial de A Coruña (Sección 4.ª) ha revocado una sentencia de instancia para conceder una pensión compensatoria a una mujer de 51 años. El tribunal considera que existe un claro desequilibrio tras casi dos décadas en las que la esposa permaneció fuera del mercado laboral para ocuparse del hogar y la crianza de sus hijas.
El caso, que llega tras la apelación de la exesposa, doña Marcelina, pone de relieve la brecha económica generada tras la ruptura. Mientras el exmarido cuenta con una situación profesional consolidada e ingresos de unos 4.500 euros mensuales, la recurrente percibe unos 1.400 euros a través de un empleo inestable de carácter fijo discontinuo, tras haber estado apartada de cualquier actividad profesional desde el año 2007 hasta el 2024.
