La madre no ha acreditado motivos justificados para el incumplimiento del régimen de visitas fijado a favor de los abuelos paternos, no siendo suficiente la alegación de que la hija menor no quiera irse con ellos. Los desajustes emocionales de los menores deben valorarse en el marco de la crisis matrimonial y no como causa para impedir el contacto con los abuelos. Para continuar con la lectura es necesario ser cliente PREMIUM. Si ya tiene una cuenta con nosotros inicie sesión. introduciendo su clave de usuario. Si aún no es cliente debe registrarse.
