Derecho de reintegro por el pago de la hipoteca cuando la vivienda es propiedad de uno solo cónyuge

Derecho de reintegro por el pago de la hipoteca cuando la vivienda es propiedad de uno solo cónyuge

Cuando el matrimonio se rige por la separación de bienes, puede suceder que el inmueble pertenezca privativamente a uno solo de los cónyuges, pero la hipoteca para financiar su compra se esté pagando por ambos cónyuges.

Tras la separación se cuestiona si el cónyuge no propietario del inmueble puede solicitar que le devuelvan todo el dinero que ha puesto para pagar los vencimientos del préstamo hipotecario.

La solución que dio el Juzgado de 1.ª Instancia fue la siguiente: «Habiendo sufragado el actor la mitad del coste de la vivienda construida y anexos, tiene derecho a que la demandada, como titular registral de la finca, le abone la suma de 161.157,27 euros, en el concepto de la mitad del valor de la tasación de las casa, a la fecha de separación matrimonial, una vez deducido el valor del solar y el capital pendiente de amortizar de ambos préstamos, asumiendo, exclusivamente, la demandada, a partir del 30 de enero de 2011, las cuotas de los referidos préstamos hasta su cancelación».

Sin embargo la Audiencia Provincial razonó, respecto a las cuotas hipotecarias satisfechas hasta el divorcio, «que debe tenerse en cuenta que el actor convivió en la vivienda, siendo una de las obligaciones de los cónyuges contribuir al sostenimiento de los gastos familiares, entre los que se encuentra la habitación. Por todo ello, se condenó a la demandada a abonar la mitad de las cuotas de amortización de los préstamos, desde la fecha en que se decretó el divorcio (2008), hasta enero de 2011, lo que hace un total de 6.560 euros».

El exesposo interpuso recurso de casación, y el Tribunal Supremo en su Sentencia de 5 de noviembre de 2019, llegó a la conclusión que el actor tiene derecho al reembolso de la mitad de las cantidades empleadas en la amortización de las cuotas de los préstamos destinados a construcciones privativas de la esposa durante toda la vigencia del régimen de separación de bienes, dado que el pago de la hipoteca no puede considerarse carga del matrimonio.